Medellín, jul. 26 de 2010 - Agencia de Noticias UN– Ecofisiología de especies frutales fue la temática abordada por el docente e investigador mexicano, Enrique Becerril Román, en su visita a la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UN en Medellín.
El experto del Colegio de Posgraduados en Chapingo (México) habló de la relación de las especies frutales con el medio y la forma como éste puede modificar el comportamiento fisiológico de las plantas. También se refirió a los efectos del cambio climático en la fruticultura y acerca de algunas de las especies más productivas en México y en Colombia.
“Dependiendo del ambiente se dan diversos tipos de plantas, al igual que mayor o menor biodiversidad, en Colombia por ejemplo respecto a especies frutales existe una gran variedad que se ubican de acuerdo a las zonas cálidas y húmedas de las diferentes regiones”, señaló Enrique Becerril Román.
Explicó que las condiciones climáticas y ambientales del país, en las que se cuenta con una temperatura promedio estable, permite un desarrollo sostenido de la producción de árboles frutales que, según el experto, en Colombia las de mayor producción son el café y el banano. “Aparte de estas dos especies, este país cuenta con una variedad de frutos que se dan en ambientes tropicales, semitropicales y de clima templado”.
Becerril Román también se refirió a los productos frutales que en México representan una alta potencialidad, como lo son los cítricos, el mango, el banano, el manzano, el durazno, la uva y el coco.
Expresó que para que las especies frutales tengan un mejor desarrollo y una mayor productividad deben ser originarias de los territorios, porque cuando se cultiva en un país una fruta que no es propia, se limita su efectividad porque debe asumir un proceso de adaptación. “Por ejemplo, en México el 80% de las especies que cultivamos son introducidas y su principal problema es la falta de adaptación al ambiente”.
Para Román, es trascendental la discusión acerca de este tipo de temas en los espacios académicos, porque se debe conocer que el medio modifica el desempeño de la planta, ya que ésta tiene ciertas exigencias ambientales, que si se cumplen, le dan una funcionalidad del 100%.
Respecto al cambio climático expresó que el aumento en las temperaturas es benéfico mientras haya agua, pero en el momento en que esta llegue a faltar sería considerablemente perjudicial para la fruticultura. “El cambio climático va a significar al principio talvez beneficios, pero con el tiempo los excesos de temperaturas nos van a causar problemas, depende de nosotros que este fenómeno no aumente al nivel que se prevé”.
Finalmente, expresó que tanto académicos, gobiernos y productores de especies frutales, deben trabajar en el fortalecimiento de una fruticultura sostenible.
(Por: Fin/grp/feb/dss)
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