Bogotá D.C., , mar. 11 de 2010 - Agencia de Noticias UN– Thomas van der Hammen, científico holandés que vivió en Colombia, fue el gran defensor de los páramos, estudió la historia de los ecosistemas colombianos y buscó que se declarara el borde norte de Bogotá como una zona de reserva.
“Perder al profesor van der Hammen significa perder a uno de los grandes padres de los temas ambientales del país. Era holandés y vivió durante muchos años en Colombia. Siendo profesor en la Universidad de Amsterdam comenzó a fortalecer los estudios palinológicos en el país: apelando al polen miró cómo ha variado el suelo y su temperatura en los últimos años”, dijo Gonzalo Andrade.
Entre sus investigaciones hizo un recorrido que le permitió analizar la variación del clima en Colombia en los últimos 200 años y qué transformación ha tenido acorde con el cambio climático.
Su última preocupación, de acuerdo con Julio Carrizosa, ingeniero civil y amigo de van der Hammen, fue la necesidad de preservar la estructura ecológica de la Sabana de Bogotá, evitando la urbanización por fuera de los límites de la capital. “Ojalá, en su memoria, la Corporación Regional de Cundinamarca declare esta área como reserva forestal”, señaló.
Además de sus aportes en ciencia, este científico, que murió en la noche del martes producto de un cáncer, a sus 85 años, contribuyó en la formación de más investigadores. “Él llegó al país de 24 años y se dedicó a formar gente. Deja, entonces, una generación de científicos”, afirmó Jaime Rodríguez Lara, presidente de la Academia de Ciencia Exactas, Físicas y Naturales, de la que van der Hammen era miembro honorario.
El investigador holandés fue profesor emérito de la Universidad Nacional de Colombia y dirigió varios trabajos del Doctorado en Ciencias-Biología del Instituto de Ciencias Naturales de la UN.
(Por: Fin/mpt/csm)
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