Bogotá D.C., nov. 12 de 2009 - Agencia de Noticias UN– Una vez más, el Auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional de Colombia se vestirá de gala cuando el maestro búlgaro Rosen Milanov dirija a la Orquesta Filarmónica de Bogotá, en un concierto durante el cual serán interpretadas obras de Prokofiev, Koussevitsky y Rachmaninov.
Serán dos presentaciones. Este viernes 13 de noviembre a las 7:00 de la noche y el sábado 14 de noviembre a las 4:30 de la tarde. Como músicos adicionales estarán Jorge Quinteros y Jorge Cabrera, en la tuba; Mario Patiño, Gabriel León y Anderson Buitrago, en la percusión; María Clara Alarcón y Viviana Carrero, en el arpa; Jorge Pérez, violín II; Juan Pablo Arango, viola; y Diego Pereira, contrabajo.
El maestro Milanov ha dirigido la Orquesta Sinfónica de Princeton, además de realizar una exitosa temporada de conciertos y estrenos internacionales con la Rochester Philharmonic, la Sinfónica de Acción de Hyogo (Japón); y la Orquesta Sinfónica de Guangzhou (China).
Continúa como director artístico de la Orquesta de Filadelfia en The Mann Center for the Performing Arts y esta es su segunda semana como director invitado de la Orquesta Filarmónica de Bogotá. Bajo su batuta la orquesta presentará un concierto especial con una suite de ballet, un concierto para contrabajo solista y una sinfonía.
Del ruso Sergei Prokofiev el público escuchará ‘El amor por tres naranjas’, una ópera en cuatro actos, diez escenas y un prólogo que data de 1919. Fue estrenada en Chicago en 1921 y está basada en una obra del dramaturgo veneciano Carlo Gozzi (1720-1806).
La historia tiene que ver con tres princesas, que víctimas de un hechizo están encerradas en tres enormes naranjas. La música está teñida de gracia, ironía, imaginación e ingenio. La partitura de Prokofiev es fiel al cuento de hadas en el cual se basa originalmente. Cantilenas, pasajes grotescos y suaves se mezclan en el mundo de la fantasía.
En la segunda obra, el ruso Alexander Sankó, jefe de la cuerda de contrabajos de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, será el contrabajo solista del ‘Concierto para contrabajo y orquesta Op. 3’ de Sergei Koussevitzky, quien alcanzó reconocimiento como contrabajista y compositor.
La obra de contrabajo de Koussevitzky exige un gran bajo estándar de entre 1,80 y 2 metros. La partitura debe interpretarse con una gran exigencia en los movimientos. En 1902 dedicó el ‘Concierto para contrabajo y orquesta’ a Natalie Ouchkoff, con quien se casó tres años más tarde, en 1905, año también del estreno de la obra a cargo de la Orquesta Filarmónica de Moscú. Es una obra concebida en un solo movimiento dividido en tres secciones. Rememora el estilo operático ruso de inicios de siglo y refleja la influencia de importantes compositores como Chaikovsky, Glinka y Dargomyzhsky.
Para finalizar el programa, Serguei Rachmaninov, uno de los músicos rusos más destacados del siglo XIX, por haber sido un pianista rutilante y un compositor capaz de amalgamar un estilo profundamente romántico con las tendencias nacionalistas imperantes de fin de siglo, sin sacrificar la expresión de pensamientos musicales densos y elaborados.
‘La Tercera sinfonía’, creada en 1902, está llena de episodios melancólicos inspirados en melodías eslavas que predominan en el inicio del primer movimiento y el Allegro final. En esta obra se resume gran parte de la esencia del estilo de Rachmaninov: dominio del gesto emotivo, creación de melodías líricas a partir de motivos breves, manejo sutil y colorido de la orquesta, uso de formas amplias y libres, empleo de tintes melancólicos y nostálgicos, referencias a la música rusa que no hacen uso de la cita textual y generación de un gran clima expresivo.
(Por: Fin/ftl/csm)
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