Bogotá D.C., may. 11 de 2011 - Agencia de Noticias UN- Así lo aseguró el rector de la Universidad Nacional de Colombia, Moisés Wasserman, al referirse a la propuesta de reforma a la Ley 30 de 1992, presentada por el Gobierno nacional.
Wasserman, ponente en el Foro sobre Educación Superior organizado en el Congreso de la República, enfatizó en la necesidad de establecer mecanismos financieros que permitan garantizar a largo plazo el derecho a una educación de calidad.
A su vez, hizo un llamado a estudiar con cuidado los modelos internacionales que el Ministerio de Educación Nacional ha propuesto para respaldar la reforma. Por ejemplo, los casos de Brasil o Corea del Sur, que se toman como referencia para validar a las universidades privadas con ánimo de lucro, también se caracterizan por una importante inversión estatal dirigida a garantizar calidad, cobertura e investigación.
Por su parte, el senador Jorge Enrique Robledo destacó que la inversión estatal es la mejor herramienta para lograr equidad, y mostró preocupación por la baja calidad que tendrían las universidades con ánimo de lucro. “La educación superior de alta calidad es costosa. Buscar un aumento de cobertura sin asegurar los recursos adecuados llevaría a bajar la calidad de los programas ofrecidos”.
El senador también dejó planteado un interrogante al respecto: “Si esto sucede en las privadas sin ánimo de lucro, ¿qué pasará con aquellas instituciones que buscan asegurar ganancias económicas?”.
La reforma es inaplazable
Vicente Durán, vicerrector académico de la Universidad Javeriana, destacó la oportunidad que actualmente tiene el país para adelantar una discusión que permita materializar cambios de gran impacto. “Es necesario modernizar el sistema de educación superior colombiano y vincularlo con los acelerados cambios sociológicos y tecnológicos del mundo contemporáneo”.
Durán agregó dos elementos relevantes para el contexto colombiano. Primero, en la actualidad más de 350.000 bachilleres quedan por fuera del sistema de educación superior. Y segundo, es necesario hacer grandes esfuerzos para cerrar la brecha de calidad entre las universidades colombianas.
Para Guillermo Páramo, rector de la Universidad Central, la oportunidad que actualmente tiene el país para reformar el sistema de educación superior se asemeja a la convocatoria a la Asamblea Constituyente de 1991. Páramo recordó que este fue un momento trascendental para la construcción del Estado moderno colombiano.
Una de las principales conclusiones del foro es que la discusión sobre la Ley 30 de 1992 se ha convertido en la oportunidad ideal para diseñar un sistema que permita la construcción de un país equitativo y competitivo.
(Por: Fin/cehd/lmp/vbr)
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