Manizales, feb. 22 de 2012 - Agencia de Noticias UN- Los procedimientos científicos y adelantos en el cuidado ambiental, como el del relleno sanitario de la ciudad, fueron explicados en un curso organizado por la UN, en la capital de Caldas.
Por ejemplo, se demostró que las basuras expuestas a la intemperie generan lixiviados en su proceso de descomposición. En el relleno sanitario de Manizales se logra remover casi el 85% de la carga orgánica contaminante.
Este trabajo se presentó en el curso ‘Tecnologías anaerobias para la depuración de aguas residuales en el contexto latinoamericano’, realizado en la Sede Manizales.
Durante la charla se informó que los procesos anaeróbicos son los que se efectúan sin la presencia de aire; estos han sido utilizados en tecnologías como método de descontaminación para aguas residuales, aunque también se han comenzado a aplicar para el tratamiento de los lixiviados producidos por las basuras con componentes orgánicos.
Además, en un relleno sanitario como el de esta ciudad, con una extensión cercana a las seis hectáreas, los desechos están expuestos a la intemperie solo en una mínima parte. En el proceso de descomposición se generan dos litros por segundo de un efluente líquido llamado lixiviado, el cual tiene una gran carga contaminante.
“Por ello, no solo es importante hacer un buen trabajo en la disposición final de las basuras en el relleno, también es fundamental capturar dichos líquidos y darles un tratamiento adecuado para disminuir su contaminación, con el fin de verterlos sobre fuentes de aguas superficiales (en este caso la quebrada Olivares), reduciendo su daño ambiental”, manifestó el profesor Nelson de Jesús González Hoyos, docente de la Sede Manizales.
Para llevar a cabo el procedimiento es necesario contar con un lugar bien operado, con un sistema de filtros que canalice los lixiviados a una sola parte del relleno, para ser conducidos a una planta que remueve casi el 85% de la carga orgánica contaminante, dando respuesta a las exigencias de la actual normativa colombiana.
“Esto se realiza a través de dos fases claramente diferenciadas: la primera consiste en tratar el lixiviado generado y recolectado en un reactor de tipo anaerobio conocido como sistema UASB, compuesto de un tanque donde bacterias anaerobias degradan la materia orgánica a metano y biomasa (células nuevas), alcanzando una remoción de materia orgánica contaminante cercana al 70% de la carga de entrada. Allí se les da un tiempo de residencia cercano a las 24 horas y las bacterias que están dentro del reactor se encargan de hacer la degradación”, explicó el profesor González Hoyos.
La segunda fase se efectúa gracias a la adición de sustancias llamadas coagulantes, que permiten remover cerca del 15% adicional, sobre la base de la carga de entrada inicial. La metodología en este punto se llama tratamiento primario avanzado (coagulación-floculación-sedimentación-filtración), con lo cual se logra superar la exigencia de remoción establecida que aún está en el 80% de la carga entrante.
(Por: Fin/amej/CFAC/vbr)
N° 461








Enviar a un amigo
Imprimir
Facebook
Compartir