
Salvar el semestre reprogramando y flexibilizando actividades es la propuesta del rector Moisés Wasserman Lerner. Fotos: Unimedios

Para recuperar el semestre se requiere que los estudiantes regresen a clase la semana entrante.

El otro reto que deja el retiro del proyecto de reforma a la Ley 30 es gestionar los recursos para que las universidades públicas puedan funcionar en 2012.
Bogotá D.C., nov. 10 de 2011 - Agencia de Noticias UN- Retomar el semestre académico y gestionar recursos adicionales para el funcionamiento de las universidades públicas en 2012 son los retos que deja el retiro del proyecto que pretendía modificar la Ley 30.
El planteamiento lo hizo el profesor Moisés Wasserman Lerner, rector de la Universidad Nacional de Colombia, quien en una rueda de prensa afirmó que la comunidad académica de las universidades públicas se debe concentrar en estos dos propósitos.
“Debemos explicar al Gobierno la necesidad de un financiamiento adicional para el año 2012, en vista de que la nueva ley no será aprobada este año”, dijo el doctor Wasserman Lerner.
“La reanudación del semestre está condicionada, obviamente, al momento en el que los estudiantes regresen a clase. Entonces, es supremamente importante para nosotros que ellos den ese paso. Confío en que la sensatez primará en las próximas reuniones de los alumnos con el Gobierno”, afirmó Wasserman.
“Estamos dispuestos a realizar un cronograma sustitutivo al que teníamos para poder terminar. Haremos un esfuerzo enorme de flexibilidad trabajando hasta el 24 de diciembre y, eventualmente, un poco más”, indicó el rector agregando que, si el Gobierno insiste en mantener el proyecto de reforma a la Ley 30, ese sería un escenario infortunado.
“Espero que los estudiantes por su propia cuenta entiendan que la promesa del señor presidente Juan Manuel Santos Calderón, hecha en público y por todos los medios, es lo suficientemente fuerte y válida para que ellos puedan regresar a clase”.
En cuanto a una nueva propuesta de reforma a la educación superior, señaló que “aprobar un proyecto de ley que satisfaga a todas las partes interesadas es sumamente difícil porque es una comunidad muy compleja y con expectativas muy diferentes. Hay también otros sectores que tienen derecho de opinar sobre el tema, pues no creo que la educación superior sea asunto exclusivo de nosotros los universitarios”.
“Si el Gobierno mantiene la intención de presentar una reforma, los rectores obviamente trataremos de influir lo máximo posible en el proyecto”, concluyó el académico.
(Por: Fin/AS/lmp/cap)
N° 684





Enviar a un amigo
Imprimir
Facebook
Compartir