
El Seminario ‘¿Qué es lo público y qué es lo privado?’ fue organizado por el Programa Interdisciplinario en Políticas Educativas (PIPE) de la UN. Fotos: Víctor Manuel Holguín/Unimedios

Juan Carlos Orozco, rector de la Universidad Pedagógica Nacional.

Gabriel Misas, profesor de la Universidad Nacional e investigador del Pipe.
Bogotá D.C., sep. 07 de 2011 - Agencia de Noticias UN - La reforma no servirá para modernizar el sistema de educación superior, en especial porque no resuelve el desfinanciamiento de las universidades públicas y pone en riesgo la autonomía universitaria.
Estas conclusiones fueron establecidas en el Seminario de Rectores ‘¿Qué es lo público y qué es lo privado?’, organizado este 7 de septiembre por el Programa Interdisciplinario en Políticas Educativas (Pipe) de la Universidad Nacional de Colombia, en la Universidad Central.
Juan Carlos Orozco, rector de la Universidad Pedagógica Nacional, insistió en que una de las principales necesidades para brindar una educación superior con calidad y adecuada cobertura es resolver el desfinanciamiento de las 32 universidades estatales.
El problema radica en que estas instituciones han aumentado cobertura, ampliado la planta docente, contratado a más profesores con estudios de posgrado y permanentemente renuevan sus infraestructura tecnológica (internet, computadores, bases de datos, entre otros elementos), pero manteniendo las transferencias de recursos estatales en los mismos niveles de la década de los noventa.
Al respecto, Gabriel Misas, profesor de la UN de Colombia, recordó que la calidad es costosa y que si la sociedad colombiana quiere dar un salto hacia el desarrollo y el bienestar social, debe aumentar los recursos para el sistema de educación superior.
En el mismo evento, Moisés Wasserman, rector de la Universidad Nacional de Colombia, explicó que la propuesta de reforma del Gobierno vulnera el derecho de autonomía universitaria porque no tiene en cuenta cuatro características de las universidades: generación y respeto por el conocimiento; pluralismo de pensamiento; independencia frente a las empresas privadas, el Estado o los partidos políticos, y deliberación frente a los temas de la ciencia, la política, la economía y la sociedad.
Wasserman también advirtió que no existe autonomía cuando las universidades centran sus actividades académicas e investigativas en el cumplimiento de indicadores establecidos por el Gobierno y la consecución de la acreditación institucional. Y señaló que la sociedad confía en sus universidades porque han demostrado que “se equivocan menos que los gobiernos”.
Aunque el Ministerio de Educación continúa sin presentar el proyecto definitivo de reforma a la Ley 30, las instituciones de educación superior del país, tanto públicas como privadas, seguirán analizando las debilidades del sector, mientras se plantea la necesidad de aprovechar la coyuntura actual para hacer una transformación que permita aumentar la cobertura sin descuidar la calidad.
(Por: Fin/cehd/feb/vbr)
N° 975





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