Bogotá D.C., ene. 25 de 2012 - Agencia de Noticias UN– Entre congas, bongoes, saxofones, trompetas, cuerdas y piano, los estudiantes de la UN en Palmira trabajan para cimentar, en el 2012, a la orquesta de la UN en Palmira.
El profesor del módulo de Percusión, Juan Carlos Cerón, afirmó que con el apoyo de Bienestar Universitario, en el corto plazo se hará la compra de nuevos instrumentos, como un saxofón y un piano adicional, con el fin de fortalecer la línea musical especializada en la salsa.
“Aquí solo había tríos, grupos de cuerda, pero no una formación orquestal para el ritmo de la salsa, que no existía. Y cómo no formarla estando en el Valle del Cauca”, dijo Cerón, quien también es percusionista de la orquesta comercial Matecaña.
Agregó que formar una orquesta, en especial donde no existe una facultad de Música –como en la Sede de Palmira– es complejo, porque hay que buscar a los instrumentistas especializados y así poder acompasar todo el trabajo. Reconoció la entrega de los muchachos que conforman a Macuco que, dicho sea de paso, es el acrónimo de “Manifestaciones Culturales Colombianas”. Además, Macuco suena a percusión, reconoció el profesor.
El repertorio que despliegan los muchachos de las diferentes carreras en la sede palmireña les da para hacer un show en vivo de dos horas de duración y se centra en la salsa dura, la de los 70 y 80, con ese sabor especial vallecaucano. No en vano se llamó a Cali “la sucursal del cielo”, cuando a raíz de los Juegos Panamericanos, en 1971, la fama de la ciudad creció como epicentro de la salsa y lugar obligado para las orquestas y cantantes afamados del ritmo, como Héctor Lavoe, de quien se grabó un disco de su presentación, en directo, finalizando dicha década. “Es la salsa de golpe, como decimos en el Valle”, afirmó Cerón.
Para la mujer voz de la banda, Andrea Barreto, estudiante de octavo semestre de Ingeniería Agronómica, la respuesta del público ha sido fantástica, por cuanto siempre se les pide el tradicional “bis”, y se aplaude y rumbea a rabiar.
Los integrantes de Macuco, que se presentó con buena aceptación en el último certamen artístico de Ascún, en Barranquilla, pidieron que se piense en la posibilidad de abrir la facultad de Música en el Valle del Cauca, pues afirman que hay buen material para la formación a conciencia de profesionales en esta rama, y para pasar del amor al arte, al desarrollo académico, científico, cultural y de extensión, con una carrera en firme.
(Por: Fin/cfa/feb/sup)
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