
La introducción de la mayoría de nuevos fármacos obedeció a un criterio económico y no a uno epidemiológico.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los medicamentos esenciales son los que “satisfacen las necesidades prioritarias de salud de la población”.

Es larga la lista de medicamentos sobre los cuales hay grandes dudas en relación a la pertinencia con el perfil epidemiológico del país.

No se pretende cuestionar la eficacia o seguridad de los fármacos mencionados, sino el criterio por el cual aparecen en la lista. - Unimedios
Bogotá D.C., feb. 22 de 2012 - Agencia de Noticias UN- El profesor José Julián López, del Departamento de Farmacia, desnuda las falencias en cuanto a los medicamentos que no sirven y fueron incluidos en el Plan Obligatorio de Salud.
A continuación el documento:
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los medicamentos esenciales son los que ‘satisfacen las necesidades prioritarias de salud de la población’. Por eso, recomienda una selección pertinente de acuerdo a las características de cada país, con evidencia sobre su eficacia, seguridad y costo/efectividad. De lo contrario, se dificulta una implementación adecuada, truncando el acceso a fármacos prioritarios. Además, podría darse una administración inadecuada de los recursos sanitarios.
El listado del Plan Obligatorio de Salud (POS) debe cumplir con estas características, explícitas en la Ley 100 del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS), donde se menciona que la actualización debe realizarse con argumentos científicos basados en el perfil epidemiológico y la carga de la enfermedad de la población, la disponibilidad de recursos y el equilibrio financiero, entre otros.
El Acuerdo 029 de 2011 señala que hay 733 medicamentos en el POS, de los cuales 126 fueron incluidos recientemente, 34 fueron evaluados con concepto favorable y 63 lo tienen condicionado, principalmente por la falta de estudios económicos y de regulación de precios. Otros 19 no fueron valorados.
La introducción de la mayoría de nuevos fármacos obedeció a un criterio económico y no a uno epidemiológico, como por ejemplo el bosentán (para la hipertensión pulmonar) y el etanercept (producto de tercera línea para la artritis reumatoidea).
La inclusión del clopidogrel y el alendronato (para la prevención secundaria del infarto y las fracturas osteoporóticas, respectivamente) constituyó la primera reforma del listado del POS, después de la sentencia T–760. Se evidencia que el estudio obedeció a criterios de mayor recobro al Fondo de Solidaridad y Garantía (Fosyga) del SGSSS.
No se pretende cuestionar la eficacia o seguridad de los fármacos mencionados, sino el criterio por el cual aparecen en la lista. Indudablemente, estos beneficiarán a algunos pacientes, pero no a la mayoría. Así, al no haber mecanismos de control (como el que ejercían los comités técnico-científicos), se permitirá su uso indiscriminado. Las Guías de Práctica Clínica, que aún no están desarrolladas en nuestro país, no constituyen un dispositivo de control adecuado, como se demostró en el pasado.
Ejemplos de sobra
En el actual POS se encuentran todos los análogos de la insulina aprobados por el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima). Antes de la inclusión de otros símiles, la insulina NPH y la Zinc eran las únicas de la categoría disponibles, atendiendo a las recomendaciones de la OMS. Surgen grandes dudas sobre el cumplimiento de los criterios de “medicamento esencial” por parte de estos nuevos productos, considerando su alto costo y sus beneficios marginales en la mayoría de pacientes.
The National Prescribing Center, del Reino Unido, estimó que si se hubiera prescrito insulina humana, en lugar de análogos durante el periodo 2000–2009, el ahorro habría sido de unos 70 millones de libras esterlinas anuales (210.000 millones de pesos). En ese país se recomienda que la NPH sea la primera opción y los otros se usen solo en pacientes específicos.
Como dato curioso, en los comités técnico-científicos de algunos hospitales de Colombia se ha detectado la utilización de estas insulinas modificadas para el control glicémico de urgencia, constituyéndose en una indicación no aprobada por el Invima. La introducción de estos fármacos permitiría una práctica sin restricciones, aumentando su consumo. A pesar de que dichas insulinas ingresaron con concepto condicionado al precio, solo una de ellas (lispro) será objeto de control.
Otro caso es el esomeprazol. Aunque no se ha demostrado que sea más eficaz y seguro –pero sí más caro–, este fue comercializado antes de que caducara la patente del omeprazol, que era el genérico utilizado en afecciones gástricas.
Clinical Knowledge Summaries, institución que establece directrices sobre la dispepsia y el reflujo gastroesofágico, afirma: “Son mínimas las diferencias en la eficacia clínica y de seguridad entre los diversos inhibidores de la bomba de protones (IBP) –responsable de la disminución de secreción ácida en el estómago–. La evidencia actual muestra que los IBP no tienen contraindicaciones graves para la mayoría de los usuarios, y han sido de uso común desde hace más de una década”. La Oregon Health and Science University da una advertencia similar.
¿Faltan estudios?
Otra rareza tiene que ver con los fármacos para tratar la demencia y el Alzheimer, males que no representaron importancia en el análisis de carga/enfermedad del año 2005; por eso, no se entienden los criterios epidemiológicos que permitieron incluir la rivastigmina.
La Agencia Canadiense de Medicamentos y Tecnologías en Salud no recomienda los parches de dicha droga. Entonces, con una eficacia no muy bien comprobada, sin una adecuada representación en la carga de enfermedad y con solo dos oferentes en el mercado colombiano, el balance costo–utilidad queda muy comprometido.
Un ejemplo más. En noviembre pasado la Food and Drug Administration (FDA) alertó sobre el número creciente de casos de Linfoma Hepato–Esplénico de Células T (LHCT) reportados al sistema de vigilancia estadounidense, debido al uso de bloqueadores del factor de necrosis tumoral alfa (TNF–α): azatioprina y mercaptopurina. Los medicamentos de este grupo incluyen el infliximab, etanercept, adalimumab, certolizumab y el golimumab.
La mayoría de pacientes tratados padecían de la enfermedad de Crohn o de colitis ulcerativa, pero también se han reportado casos de artritis reumatoidea o psoriasis. El LHCT es usualmente fatal; por tanto, el monitoreo de la aparición de sus signos y síntomas debe ser constante y minucioso. La Universidad Nacional de Colombia, en un concepto técnico solicitado por la Comisión de Regulación en Salud (CRES) en el 2010, NO consideró favorable la inclusión de este fármaco en la lista del POS.
El etanercept también es de tercera línea, su uso debe comenzar cuando se han agotado los antiinflamatorios no esteroides, los corticoides y los modificadores de la enfermedad. De nuevo, queda el interrogante sobre el criterio para el estudio de su inclusión en el POS, pues esto supone, a priori, un aumento en la exposición al mismo, que debe suscitar una vigilancia intensiva y del balance riesgo/beneficio por parte de los profesionales de la salud.
Es larga la lista de medicamentos sobre los cuales hay grandes dudas en relación a la pertinencia con el perfil epidemiológico del país. Aspectos de forma, como errores de ortografía que no deberían estar en un decreto, demuestran la improvisación y falta de conocimiento de quienes redactaron el documento.
*El artículo también se puede leer en: http://www.unperiodico.unal.edu.co/dper/article/los-medicamentos-inutiles-del-pos/index.html
(Por: Fin/CFAC/sup/vbr)
N° 463





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El POS, la CRES, el SGSSS en colombia protege intereses particulares, exiten otras forma de manejar los recursos de los Estados destinados a la salud de sus ciudadanos. Porque exite un POS?, porque Existe las EPS?, Existe libertad de ejercicio medico en la prescripción en Colombia? porque nos enfrascamos en pequeñas discusiones tenicas a problemas politicos.
Que insulina se debe usar en determinado paciente es una discusión técnico-académica de los profesionales de la salud y de las expectativas de los paciente, pero en el momento en que las decisiones estan limitadas por en decreto, benefician determinado fabricante o perjudican determinado grupo de interes, la cuestion adquiere un tinte politico.
No hay ciencia neutral, porque la ciencia se contruye y aplica en las sociedades humanas, sociedades de interes y conflictos.... y el "cientifico" que solo sabe de ciencia y habla de ciencia, no sabe de ciencia, ni sabe de nada...
Dr Lòpez, a mi si me gusto si escrito, es un llamado de atención a como la "ciencia" es subyugada por los intereses amañados de quienes ostentan el poder. La democracia no es solo una cuestion electoral, sino que ella deberia velar porque los conceptos de quienes saben y quienes sufren sean escuchados a la hora de tomar decisiones.
la CRES en EL vivo ejemplo de como se disfrasan de como tecnicas, desciones politicas. Habira que indagar la idoneidad y neutralidad de los miembros de CRES?
TAMBIEN INFORMO QUE ES TOTALMENTE CONTRADICTORIO LO QUE MENCIONA EL SR POSADA "UN RESUMEN DETALLADO". MAS BIEN SEÑOR POSADA SEA SERIO Y ECUANIME Y NO PIENSE TANTO EN DEFENDER LAS MILLONARIAS CARTERAS DE LOS LABORATORIOS QUE AL PARECER SON QUIENES LE AYUDAN A SUBSISTIR.
Corticoides como danazol inducen adenomas hepatico, toda la terapia inmunosupresora esta asociada al desarrollo de cancer en pacientes tratados. Esto por el bloqueo dela respuesta inmune celular que controla el desarrollo de cancer.
Este tipo de comentarios, de tipo mas personal que cientifico y academico deberia ser tratado con acutela, pues puede generar crencias populares que conlleve a efectos colaterales en personas no conocedoras de la farmacoterpia
Creo que le Dr Lopez no es una persona con la calificación adecuada en estos topicos y deberia, reservar sus comentarios personales. La ciencia es ciencia y no politica.
Es claro que es la apreciación personal de alguien que no conoce todo el contexto de la situación ni tiene clara la normatividad vigente, aunque es un buen aporte al tratarse de una columna de opinión.
El listado del POS supera con creces los que está en el listado de la OMS.
El mencionado criterio económico yo no lo veo tan económico como el columnista dice. Si se mira bien las inclusiones estas tienen una relación con los recobros y con la sentencia de la corte. Me explico, se puede interpretar que si algo tiene un alto recobro es porque se necesita y si se necesita debería estar en el POS. De este modo no es un tema económico sino de necesidades. Por ejemplo el clopidogrel. O es que alguien tiene alguna duda si el clopidogrel es necesario.
El caso de las insulinas es interesante. Depende del desenlace que se escoja la insulina NPH y cristalina son más costo efectivas que los análogos. Pero si se cambia el desenlace por otro también relevante los análogos son más costo efectivos. Y téngase también en cuenta que la costo efectividad no es el único criterio para definir la inclusión. Las preferencias de las personas, llámense médicos, enfermeras, enfermos de diabetes, padres, hermanos y cuidadores de los pacientes con diabetes también cuentan. Los episodios de hipoglicemia aparte de la gravedad que revisten también son muy impactantes para el que las sufre y las ve. El riesgo de hipoglicemia con análogos es mucho menor y eso vale para quien lo sufre. Pero como decía mi abuelita el único dolor tolerable es el dolor ajeno, el mismo que el columnista puede tolerar.
Desconoce la normatividad vigente. Esta dice que se pagará como recobro la diferencia entre el producto recobrado y el similar incluido en el POS. Si al POS incluye el más costoso, por ejemplo rivastigmina, los otros similares que no están en el POS y que tienen precios menores no tendrían derecho a recobro, es decir se pueden considerar incluidos.
El esomeprazol es un ejemplo excelente. Era costos por ser NO POS, como sucedía con el omperazol cuando era NO POS. EL ingreso en el POS hará descender el precio. Si los dos hacen lo mismo están compitiendo por el mismo segmento de mercado y puede sustituirse el uno por el otro. Si la papa pastusa está cara muchos comprarán sabanera.
Al columnista le parece que las inclusiones no se ajustan al perfil epidemiológico del país. Pero si el columnista cree que la gente de este país no se enferma de infecciones, problemas relacionados con la salud mental, las crónicas no transmisibles (EPOC, HTA, DM, ECV, ICC, IAM, HTP, glaucoma, AR), enfermedad respiratoria aguda, enfermedades de transmisión sexual (Incluyendo VIH) entonces de que se enferma?
Estoy de acuerdo que al POS le faltan cosas pero el arsenal de actividades, intervenciones y procedimientos disponibles permite prevenir, tratar y rehabilitar de lo que se enferman los colombianos.