
Mejorar la posición física de los recolectores de papa criolla es el objetivo de la herramienta desarrollada por el Grupo de Tecnología en Invernaderos y Agroplasticultura (GTI) de la UN.

Desde la academia se pueden generar soluciones prácticas para mejorar las técnicas de recolección de productos agrícolas.

Holman Albarracín Pinzón, diseñador industrial de la Universidad Nacional de Colombia. - Fotos: A. Felipe Castaño / Unimedios
Bogotá D.C., feb. 10 de 2012 - Agencia de Noticias UN- La vida en el campo es dura, literalmente. Por eso, se hace necesario diseñar instrumentos que mejoren las posiciones corporales de los agricultores en sus faenas diarias.
Holman Albarracín Pinzón, diseñador industrial del Grupo de Tecnología en Invernaderos y Agroplasticultura (GTI) de la UN, ideó un recolector de papa criolla que evita las malas posturas.
Para ello, contó con el asesoramiento de profesionales en ergonomía, quienes analizaron detalladamente la forma como los campesinos manipulan sus herramientas tradicionales.
Se dieron cuenta de que la extremidad superior utilizada (derecha o izquierda, según el caso) es la parte que más se afecta, ya que mano, muñeca, antebrazo y brazo deben hacer un sobreesfuerzo no adecuado.
“Utilizamos una metodología en la cual vinculamos todo el proceso de diseño estandarizado, teniendo en cuenta las necesidades que ellos nos expresaron, las que no son tan obvias y las que nosotros vemos”, dice Albarracín.
Durante el desarrollo de la nueva herramienta, los integrantes del GTI hicieron partícipes a los agricultores sobre el avance del diseño, con el objetivo de fabricar un producto que respondiera a las expectativas de todos los interesados.
Holman aclara que no se quiso crear un objeto completamente distinto, sino uno que fuera aceptado fácilmente, debido a que los procesos de adaptación a nuevas tecnologías, por simples que sean, no se dan de la noche a la mañana.
El resultado fue una especie de pala alargada, con un mango ergonómico, que mejora el agarre y evita que la persona adopte ángulos no apropiados para su espalda.
Otra ventaja es que, a la hora de recoger la papa criolla, el cultivador ya no tendrá que dejarla en el suelo mientras es empacada adecuadamente, sino que se puede sacar de la tierra y de inmediato guardarla en el costal.
Esto responde a una de las condiciones que exigen los mercados mundiales de buenas prácticas agrícolas, asegura John Fabio Acuña, director del GTI y profesor del Departamento de Ingeniería Civil y Agrícola.
“El agro colombiano está ávido de este tipo de soluciones prácticas, que hagan más competitivo al sector ante el mundo. En este caso queremos que los pobladores se apropien de la herramienta y que empresarios se interesen en fabricarla”, destaca.
Los ingenieros y diseñadores de la UN esperan que los recolectores de papa criolla dejen de utilizar los resortes de los ejes de los camiones como utensilio de cosecha y prefieran artefactos más adecuados.
(Por: Fin/capg/sup/vbr)
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