Bogotá D.C., may. 16 de 2011 - Agencia de Noticias UN - Los representantes de las asociaciones de egresados de la UN opinan sobre la propuesta de reforma a la Ley 30 de 1992. Aquí algunas de sus apreciaciones.
“Si queremos profesionales de calidad, es necesario invertir en su formación”, dice Freddy Leonardo Arias Guerrero, presidente de la Asociación de Ingenieros Agrícolas de Colombia, al referirse al asunto más álgido de la discusión: el presupuesto.
Para el egresado, estas reformas no responden a las necesidades de la educación en Colombia, pues no hay una apuesta clara, sino una serie de ideas vagas para resolver el problema de los recursos y que así la universidad cumpla su objetivo de formar profesionales autónomos de excelencia.
A esta opinión se unió el presidente de la Asociación de Egresados de Medicina, Rodrigo Pardo, quien considera más pertinente una reforma que asuma el fortalecimiento de los recursos de universidad pública, pues “esto ayudaría a preservar su importancia en el proceso tecnológico, industrial y social del país”.
Por su parte, Pedro Alberto Rueda, vicepresidente de la Asociación de Ingenieros Electricistas, destaca de la propuesta de las alianzas entre el Estado, la universidad y la empresa privada, “pues, si se necesita plata, el Gobierno y la industria tienen la posibilidad de aportar y así formar parte de los desarrollos científicos e investigativos de las instituciones de educación”.
“La reforma se puede ver como una gran oportunidad en busca de recursos”, expone Orlando Gamboa, de la Asociación de Contadores de la UN, quien resalta que la ley vigente tiene condenada a las universidades al no crecimiento.
Los ex alumnos están de acuerdo en que se deben proponer al Estado alternativas para armar una verdadera reforma que fortalezca el sistema de universidades estatales y así se vean beneficiadas la investigación y la extensión.
(Por: Fin/jrb/lmp/lrc)
N° 886









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un riesgo es que se prioricen necesidades puntuales de los aportantes o intereses particulares de algunos investigadores y no las líneas investigativas estratégicas sobre campos prioritarios para el desarrollo nacional.
El punto es quién define las líneas de investigación? Cada universidad, Colciencias, el Plan de Desarrollo de cada gobierno?.
En mi concepto, debe ser un proceso liderado por Colciencias, con participación de universidades, centros de investigación, expertos, con una visión a 20 o más años.