
Según el Ministerio de Industria y Comercio, para lograr que en el 2032 Colombia sea líder mundial en la producción y exportación de cosméticos, debe incrementar el tamaño del sector 2,3 veces.

Las plantas aromáticas, medicinales y condimentarias son una fuente importante para la elaboración de productos cosméticos.

Profesor Manuel Sánchez, director del Grupo de Investigación en Plantas Medicinales (GIPM) de la UN. - Unimedios
Palmira, feb. 08 de 2012 - Agencia de Noticias UN- Doce especies de plantas tropicales del Pacífico y los ecosistemas andinos muestran potencial en la industria cosmética y farmacéutica. Para impulsar el sector se requieren buenas prácticas agrícolas.
Científicos de la UN en Palmira, basados en estudios del Ministerio de Industria y Comercio, destacan la importancia de apoyar el sector en materia de investigación e innovación, con el fin de fortalecer la economía nacional.
Pese a los constantes avances en Química Computacional, Biología Molecular, Ingeniería Genética, Genómica y Nanotecnología, entre otras ciencias que han generado enormes expectativas de desarrollo en la industria farmacéutica, la biodiversidad aplicada a esta industria se ha estudiado poco en el país.
Ello ha estimulado el reconocimiento de diversas especies de plantas tropicales, a las cuales las comunidades indígenas y afrocolombianas les han atribuido grandes bondades curativas. Según investigadores del Grupo de Investigación en Plantas Medicinales (GIPM) de la UN en Palmira, esto se proyecta exitosamente en el desarrollo de la medicina, la cosmética y la agrobiología, así como en la industria de alimentos y bebidas.
“Basado en estudios de prospección y mercadeo, el Estado colombiano ha identificado que las tendencias mundiales en el sector de cosméticos, aseo y limpieza favorecen las ventajas de biodiversidad que posee Colombia, debido a la inmensa demanda de ingredientes naturales”, sostiene el profesor Manuel Salvador Sánchez, director del GIPM.
Recientes estudios del Ministerio de Industria y Comercio plantean que para lograr que en el 2032 Colombia sea líder mundial en la producción y exportación de cosméticos, debe incrementar el tamaño del sector 2,3 veces, generando, al mismo tiempo, por lo menos US$ 8.900 millones en ventas.
Según los investigadores, ello representaría una fuente importante de ingresos para la economía nacional, ya que pasaríamos de US$ 3.300 millones a US$ 6.500 millones en consumo interno y de US$ 600 millones a US$ 2.400 millones en exportaciones.
Asimismo, esta industria permitiría generar alrededor de 2.800 nuevos empleos, para lo cual, afirma el profesor Sánchez, “se deben superar las barreras relacionadas con recurso humano, marco normativo, fortalecimiento industrial, promoción para la inversión financiera, el mercadeo y la comercialización”.
Productos potenciales
Por su parte, el Ministerio de Comercio realizó un plan de negocios orientado hacia el desarrollo del sector, que contempla 20 estrategias para resolver dichas necesidades. En cuanto al fortalecimiento industrial, plantea la necesidad de “estructurar la gestión del conocimiento a través de redes de investigación, desarrollo e innovación”.
De acuerdo con el estudio, al menos 12 especies de nuestra biodiversidad presentan un gran potencial en la industria cosmética y farmacéutica: cuatro provenientes del Pacífico como lo son el naidí, el chontaduro, el seje o milpesos y la vainilla, y otras ocho que hacen parte de los ecosistemas andinos, como el añil, el chachafruto, el arrayán, el prontoalivio y el orégano, entre otros.
En ese sentido, para resolver las limitaciones científicas, tecnológicas y de mercado, así como posicionar a nivel mundial dichos productos, los investigadores aseguran que es necesario promover el desarrollo sostenible del sector y las buenas prácticas agrícolas.
“Debemos ejecutar y promover investigación en recursos genéticos de plantas medicinales, aromáticas y condimentarias; generar metodologías agrotecnológicas que incluyan tecnología de producción, cosecha, poscosecha y conservación; manejar adecuadamente las áreas silvestres para el desarrollo de cultivos, y generar nuevas posibilidades de aprovechamiento de los recursos naturales y la generación de empleo rural”, indica el profesor Sánchez.
El docente concluye que es necesario promover la investigación fitoquímica, farmacológica y farmacéutica, lo que permitirá “establecer los protocolos de extracción, asegurar la inocuidad de los ingredientes y comprobar de manera científica la eficacia de sus acciones desarrollando productos innovadores de alta calidad”.
(Por: Fin/jcr/sup/vbr)
N° 303





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