
El consumo interno, la inversión extranjera y el crecimiento de sectores como el automotor, auguran un 2012 sin contratiempos para Colombia.

La crisis mundial puede afectar al país porque si bajan las compras de materias primas estas representan el 70% de sus ventas.

El sector financiero y de valores darán una mayor estabilidad a la economía de Colombia en 2012. - Fotos: Víctor M. Holguín / Unimedios

Las economías desarrolladas cada día se empobrecen por fenómenos como la pérdida de capacidad de ahorro y el desempleo. - AFP
Bogotá D.C., ene. 06 de 2012 - Agencia de Noticias UN– El consumo interno, la inversión extranjera y la dinámica de sectores productivos como la minería, el comercio y el transporte auguran un nuevo año sin contratiempos.
Los retos estarán en mantener la inflación por debajo del 4%, moderar la revaluación del peso y realizar ajustes internos para encarar el TLC con EE.UU.
A juzgar por la difícil situación económica de los países industrializados y su efecto de contagio sobre la economía mundial, todo indica que estamos insertos en la segunda gran recesión de este siglo, apenas dos años después del desplome financiero de la economía de los Estados Unidos entre el 2007 y el 2009.
En otras palabras, los países “ricos” dejaron de ser desde hace rato la locomotora de crecimiento que impulsaba la economía mundial y se convirtieron en la principal fuente de inestabilidad que caracteriza la evolución del producto mundial.
En este orden de ideas, mientras las economías en desarrollo, en cabeza de Asia y Latinoamérica, lideran la dinámica de crecimiento en el ámbito internacional, las economías desarrolladas cada día se empobrecen a causa de la pérdida permanente de empleos, las menores expectativas de ingreso de las familias y la caída de su tasa de ahorro.
Signos en la región
En general, todas las perturbaciones en el mundo avanzado vienen obligando a los gobiernos de estos países a adoptar políticas de ajuste bastante drásticas en los frentes monetario y fiscal, que sin duda afectan negativamente los mercados financieros mundiales, los tipos de cambio en todas las regiones del planeta, el precio de las materias primas y el crecimiento económico en las naciones emergentes o en desarrollo.
Un análisis del crecimiento del PIB en algunos países de la región permite demostrar que, excepto en Colombia, los efectos de la crisis comienzan a debilitar el buen ritmo de crecimiento económico que traían los países latinoamericanos desde el 2010, a causa del importante dinamismo de su mercado interno.
Si bien, a la fecha, dichos efectos todavía no se sienten en el país, no podemos perder de vista que también somos vulnerables, especialmente porque el menor crecimiento perjudica la demanda mundial de los commodities (materias primas) y tiende a reducir su precio.
Bajo este escenario, y teniendo en cuenta que el 70% de nuestras exportaciones tradicionales corresponden a estos bienes, existe el riesgo asociado a que se disminuyan los ingresos de exportación del país ante la caída de los términos de intercambio y, con ello, se pueda producir una desaceleración del crecimiento por la vía de la reducción de la demanda agregada.
En términos generales, el análisis de las perspectivas económicas del país para el 2012, parte de considerar el buen momento que experimenta la economía nacional, que de seguro se va a mantener en un porcentaje muy alto el próximo año, dada la importante contribución que hacen el consumo, la inversión y los sectores productivos encabezados por la minería, el comercio, el transporte y las comunicaciones, el sector financiero y la industria.
TLC: la incertidumbre
Existen riesgos que podrían limitar no solo el ritmo de crecimiento que hoy registra la economía sino la estabilidad macroeconómica, uno de los principales logros de la política en este sector en los últimos años.
En este sentido, junto a los riesgos de deterioro del panorama económico mundial, las alarmas están disparadas, especialmente por los siguientes fenómenos: (i) el aumento de las expectativas de inflación, alimentadas por el fuerte crecimiento de los costos de producción, que a la fecha alcanzan una tasa de variación cercana al 8%, el doble de lo que crece la tasa de inflación, lo cual obliga al Banco de la República a subir los intereses.
(ii) El rápido aumento del crédito, lo cual plantea inquietudes sobre la acumulación de riesgos y vulnerabilidades ante un escenario de alzas en las tasas de interés, y (iii) las preocupaciones derivadas de la revaluación del peso en lo que tiene que ver con las pérdidas de competitividad de los exportadores y los productores locales por el crecimiento de las importaciones.
La mayor incertidumbre estará por el lado de la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio con los EE.UU. Si bien, puede ser alentadora la perspectiva de mayores oportunidades de negocio para los empresarios locales, mientras el Gobierno no ponga en marcha la denominada agenda interna para adecuar la economía a las necesidades del TLC, su contribución al crecimiento será mínima.
Este artículo está en su versión completa en la edición 151 de UN Periódico o en el enlace:http://www.unperiodico.unal.edu.co/dper/article/perspectivas-economicas-de-colombia-para-el-2012-estabilidad-y-crecimiento/index.html
(Por: Fin/Javier Mesa /feb/sup)
N° 107





Enviar a un amigo
Imprimir
Facebook
Compartir